Agua piramidal

Agua piramidal

Llamamos “agua piramidal” a cualquier volumen de agua común sometida a la influencia de la pirámide por los lapsos ya indicados. En general, se afirma que esto “energetiza” el agua, pero investigaciones que llevamos a cabo demostraron algo muy distinto.
Sometimos a almácigos de germinaciones a riego con agua común y con agua piramidal. Observamos que las semillas regadas con agua común crecían lo esperado, pero las regadas con agua piramidal –en contra de lo popularmente afirmado- directamente “no germinaron”. Al tiempo, invertimos los almácigos, regando las germinadas con agua piramidal y los otros con agua común. Estos últimos crecieron dentro de los patrones normales, pero los primeros se desarrollaron de forma increíble.
Durante cierto tiempo, abdonamos las plantas a su suerte, dejando que comenzaran a morir. Luego regamos todas con agua piramidal. En todos los casos, se observó una involución del proceso de descomposición, y un aumento de vitalidad de las plantas moribundas. Esto nos llevó a concluir que el agua piramidal no energetiza los organismos, tejidos o células vivos si no que, en realidad, “despeja” el espacio energético vital en los enfermos permitiendo la multiplicación de los sanos. Este concepto es fundamental para tener en cuenta, si se ha de emplear el agua piramidal sobre los seres humanos.
Así, experimentando personalmente, observé que el agua piramidal cicatriza heridas, remueve tejido muerto o queratoso por quemaduras y elimina obstrucciones intestinales, pero en cambio no acelera el desarrollo del tejido normalmente sano. Es, por así decirlo, un antibiótico, reconstituyente, bactericida, antimicótico y aseptizante”.