Pirámides colgantes

Pirámides colgantes

Las pequeñas pirámides para colgar sólo sirven realmente –más allá de ser un agradable adorno- si están confeccionadas en piedras (preciosas o semipreciosas), cristal, vidrio, oro o plata y ningún otro material, pues sólo éstos reaccionan al “efecto piezoeléctrico” que le permite acumular energía durante un tiempo determinado. Asimismo si, según señaláramos, la pirámide acumula energía cuando se encuentra debidamente orientada (y dado que el imposible andar caminando por la calle, si uno usa una de estas pirámides colgantes, sin desorientarse respecto de los puntos cardinales), deberá primero cargarse colocándola dentro de una pirámide hueca, dejándola allí, durante la noche, un mínimo de seis horas para que se cargue. Podrá usarla entonces al levantarse durante unas dieciséis horas en que retendrá la energía de la que se le ha dotado previamente, al final de las cuales usted volverá a colocarla dentro de la otra pirámide hasta el día siguiente, y así sucesivamente.
Recuerde que esta propiedad de retener energía durante tantas horas exige como condición que la misma esté hecha de los materiales anteriormente descriptos; si se trata de una mera pirámide de plástico, no servirá para nada